Un análisis inicial de una muestra recolectada del asteroide Bennu por la sonda espacial OSIRIS-REx de la NASA ha revelado hallazgos sorprendentes que apuntan a un pasado inesperadamente rico en agua para este objeto espacial.

Los científicos que estudian la muestra, compuesta por polvo y rocas del asteroide, han detectado la presencia de compuestos orgánicos complejos, como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y compuestos que contienen nitrógeno, similares a los encontrados en los meteoritos condritas carbonáceas.

La presencia de estos compuestos, junto con otros elementos y minerales presentes en Bennu, sugiere un entorno con alteración hidrotermal, un proceso que implica la interacción del agua con las rocas a altas temperaturas.

Muestra del asteroide Bennu sugiere un pasado acuático y un posible origen en un mundo oceánico


Basándose en estas evidencias, los investigadores plantean la hipótesis de que Bennu pudo haberse formado en un mundo oceánico primitivo que luego se fragmentó y dispersó, dejando atrás asteroides como el propio Bennu.

"Es una idea fascinante pensar que este asteroide, que podría potencialmente impactar la Tierra en el futuro, pudo haber albergado alguna vez los ingredientes básicos para la vida", dijo Marco Prisco, científico del Instituto Italiano de Astrofísica y autor principal de un estudio publicado en la revista Nature Astronomy.

Si bien la presencia de agua en Bennu no confirma la existencia de vida pasada en el asteroide, abre nuevas e intrigantes posibilidades sobre el origen de la vida en nuestro sistema solar y la potencial existencia de ambientes habitables más allá de la Tierra.

El estudio de la muestra de Bennu continúa proporcionando información valiosa sobre la formación y evolución de los asteroides, así como sobre la posible presencia de agua y compuestos orgánicos en otros cuerpos celestes.

Las futuras investigaciones podrían arrojar más luz sobre el pasado acuático de Bennu y su posible conexión con el origen de la vida en el universo.