La muerte de dos menores a causa de la imprudencia al volante de una socialité de Los Ángeles hace más de tres años finalmente recibió justicia.

Rebecca Grossman, de 60 años, esposa de un prominente médico especialista en quemaduras, a tropelló fatalmente a los hermanos Mark y Jacob Iskander, de 11 y 8 años, respectivamente, el 29 de septiembre de 2020.

Grossman fue declarada culpable en febrero de los cargos de homicidio en segundo grado, homicidio vehicular con imprudencia grave y un cargo de atropello y fuga.

Rebecca Grossman, la socialité multimillonaria que atropelló a dos niños en Los Ángeles


El juez de la Corte Superior Joseph Brandino finalmente le dictó una sentencia de 15 años a cadena perpetua, pese a los intentos de la defensa de que le fuera concedida la libertad condicional.Familia de Talina Fernández sufre muerte de su hijo ‘Pato’: hace dos meses él vio morir a su hermanastro  

También le ordenó pagar una multa de 47,000 dólares como restitución a la familia.

Grossman fue “indiscutiblemente negligente”

De acuerdo con los fiscales, Grossman atropelló a los menores mientras ambos caminaban por un cruce peatonal en la ciudad de Westlake Village, al oeste de Los Ángeles.

Durante el juicio, los fiscales presentaron evidencias de los registros del Mercedes blanco de Grossman, que indican cómo ella conducía a alta velocidad, a unas 81 millas por hora, en el momento del impacto.

Los datos del Mercedes también indican que pisó el freno segundo antes de la colisión que activó las bolsas de aire del vehículo.

Sin embargo, de acuerdo con la parte acusadora, Grossman huyó del sitio de los hechos.

El juez Brandino describió la forma de actuar de la socialité como “imprudente” e “indiscutiblemente negligente”.

En un memorando enviado previamente al juez, los fiscales adjuntos Ryan Gould, Jamie Castro y Habib Balian, sostuvieron que Grossman nunca mostró remordimiento por los hechos.

“La acusada nunca ha mostrado un ápice de remordimiento por sus decisiones del 29 de septiembre de 2020. Nunca ha asumido un mínimo de responsabilidad. En lugar de eso, solo ha culpado a otros”, dijeron.

En una carta que Grossman dirigió al juez tras ser encontrada culpable en febrero, la socialité pidió clemencia a Brandino.

“No soy una asesina, y les pido que reconozcan ese hecho. Mi dolor, mi reconocimiento del dolor que sufren los Iskander, y el dolor que veo sufrir a mi familia, son castigos que ya sufro y sufriré el resto de mi vida. Por favor, tengan en cuenta este sufrimiento cuando consideren qué más castigo imponerme en este caso".