La cantante Ariana Grande ha expresado su profunda molestia por las presuntas situaciones de abuso y acoso sexual vividas por algunos de sus excompañeros de Nickelodeon a manos del productor Dan Schneider.

En una entrevista reciente, Grande manifestó su apoyo a las víctimas y se mostró crítica con la cultura de silencio que imperaba en el set de grabación.

"Me siento muy molesta por todo lo que han tenido que pasar mis compañeros", declaró Grande. "No puedo creer que nadie hiciera nada al respecto. Nos dijeron que era normal y que así eran las cosas en el mundo del espectáculo".

La artista, quien protagonizó las series "Victorious" y "Sam & Cat" en Nickelodeon, confesó sentirse "traumatizada" por algunas de las experiencias que vivió durante su paso por la cadena.

"Había cosas que no estaban bien, pero no sabía cómo hablar de ellas", añadió. "Era una niña y no tenía el poder ni la voz para hacerlo".

Las declaraciones de Grande se suman a las de otros ex-actores de Nickelodeon, como Jennette McCurdy y Drake Bell, quienes también han denunciado el comportamiento inapropiado de Schneider.

A raíz de estas acusaciones, Nickelodeon ha iniciado una investigación interna y ha prometido tomar medidas para garantizar la seguridad de sus empleados y actores.

El caso de Dan Schneider ha puesto de relieve la importancia de hablar sobre el abuso sexual infantil y de crear entornos seguros en la industria del entretenimiento.

Es fundamental que las víctimas de este tipo de delitos sepan que no están solas y que tienen derecho a buscar justicia.

Las declaraciones de Ariana Grande son un paso importante en la lucha contra el abuso sexual infantil y en la construcción de una industria del entretenimiento más justa y segura para todos.