En las frías aguas de los Grandes Lagos, un barco fantasma ha resurgido del pasado. El Adella Shores, un carguero que se hundió misteriosamente en 1909, fue encontrado intacto a más de 198 metros de profundidad en el 2021.

Adella Shores


Este descubrimiento ha despertado la fascinación y el misterio entre los amantes de la historia y lo paranormal, pues el Adella Shores no era un barco cualquiera. Se le atribuía una maldición debido a una serie de desgracias que azotaron a su tripulación y pasajeros a lo largo de su corta vida.

Un pasado turbulento y un final trágico

El Adella Shores fue botado en 1886 y navegó por los Grandes Lagos durante dos décadas. Durante ese tiempo, experimentó varios incidentes desafortunados, incluyendo colisiones, varadas e incluso un motín.

En 1909, el barco emprendió su último viaje desde Whitefish Point, Michigan, con destino a Ashland, Wisconsin. Sin embargo, nunca llegó a su destino. El Adella Shores desapareció sin dejar rastro, y a bordo iban 14 tripulantes que se presume perecieron en las heladas aguas.

Un regreso inesperado y un misterio sin resolver

Más de un siglo después de su desaparición, el Adella Shores fue localizado por Darryl Ertel y su hermano Dan, miembros de la Sociedad Histórica de Naufragios de los Grandes Lagos (GLSHS).

Gracias a la tecnología de sonar, los Ertel pudieron mapear los restos del barco en el fondo del lago Superior. Para su sorpresa, el Adella Shores se encontraba en un estado de conservación excepcional, con su casco y estructura prácticamente intactos.



¿Una maldición real o una simple coincidencia?

El regreso del Adella Shores ha reavivado las historias sobre su supuesta maldición. Algunos creen que la tragedia que rodeó al barco sigue presente, mientras que otros lo atribuyen a una serie de eventos desafortunados.

La GLSHS aún no ha determinado la causa del hundimiento del Adella Shores. Se están realizando investigaciones para comprender mejor lo que sucedió en ese fatídico día de 1909.



Más allá del misterio, un tesoro histórico

A pesar de su pasado trágico, el Adella Shores representa un valioso hallazgo histórico. Su excepcional estado de conservación ofrece una ventana única al pasado y permite a los investigadores aprender más sobre la construcción naval y la vida en los Grandes Lagos a principios del siglo XX.

El descubrimiento del Adella Shores es un recordatorio del poder del tiempo y de los secretos que aún se esconden en las profundidades de nuestros océanos y lagos. Un recordatorio de que la historia, incluso en sus aspectos más oscuros, puede resurgir para sorprendernos y enseñarnos.